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Negocio

Cuánto cuesta mantener un sitio web en 2026, partida a partida

Un dominio .es se renueva por 6,99 € y el correo cuesta 6,80 € por usuario: lo fijo pesa poco. Pesan las horas. Tres tipos de web, partida a partida.

8 de octubre de 2026 · 10 min de lectura

A dark ledger sheet with seven rows: four short grey bars beside dark tiles, then three long chains of small amaranth blocks beside lit tiles; under a rule, a total bar that is a short grey part followed by a long amaranth part

El coste de mantener un sitio web es lo que una web necesita después del lanzamiento para seguir online, segura, dentro de la ley y al día: el dominio, el hosting, el correo, las actualizaciones del software, las copias de seguridad, las obligaciones legales y las horas de quien hace el trabajo. En 2026 la parte fija pesa poco: para una empresa pequeña puede quedarse por debajo de 80 € al mes. Lo que decide la factura son las horas, y las horas dependen de cómo se construyó la web.

Esta guía es para quien paga una web y quiere saber qué presupuesto anual es razonable: un fundador, el dueño de una tienda online, el responsable de marketing de una empresa que ya tiene web y un proveedor que le pasa una factura cada mes. Aquí tienes qué incluye el mantenimiento, cuánto cuesta cada partida con precios públicos de 2026, cuántas horas necesitan tres tipos de web muy habituales y qué preguntar antes de firmar un plan de mantenimiento.

¿Qué incluye el mantenimiento de una web?

Siete partidas cubren casi cualquier presupuesto de mantenimiento. Cuatro son fijas y llegan aunque nadie toque la web. Tres son trabajo.

  1. Dominio. La renovación anual de la dirección.
  2. Hosting. El servidor o la plataforma que sirve las páginas.
  3. Correo y certificado. Los buzones con tu dominio y el certificado HTTPS.
  4. Software de pago. Plugins y temas premium, la herramienta de consentimiento de cookies, el servicio de formularios.
  5. Actualizaciones y seguridad. El CMS, los plugins, el lenguaje del servidor y las librerías en versiones con soporte.
  6. Copias de seguridad y monitorización. Copias que de verdad se pueden restaurar y un aviso cuando la web se cae.
  7. Obligaciones legales y cambios pequeños. El consentimiento de cookies, los textos de privacidad, la accesibilidad cuando la ley la exige y los cambios que una empresa hace cada mes.

¿Cuánto suman los costes fijos en 2026?

Las partidas fijas son lo fácil, porque los proveedores publican sus precios. Todos los precios de esta lista son sin IVA.

  • Un dominio .es cuesta 5,99 € el primer año y 6,99 € al año la renovación en OVHcloud.
  • El certificado HTTPS no cuesta nada en la mayoría de las webs. Let's Encrypt es una autoridad de certificación gratuita y automática, y casi todos los hostings instalan sus certificados por ti. Si en la factura de una web normal aparece una partida anual de "SSL", pregunta por ella.
  • El correo con Google Workspace Business Starter cuesta 6,80 € por usuario al mes en España, según la lista de precios de Google. Tres buzones salen por unos 245 € al año.
  • El hosting es la partida con más horquilla. Un hosting compartido para una web pequeña en WordPress empieza en pocos euros al mes. Las plataformas gestionadas cuestan más y te quitan trabajo: el plan Pro de Vercel, que usamos para las webs hechas con Next.js, cuesta 20 dólares al mes por desarrollador e incluye 20 dólares de crédito de uso; el tráfico que supera ese crédito se paga aparte.
  • Los plugins y herramientas de pago son la partida que crece sin que nadie lo decida. Cada plugin premium es una licencia anual, y las plataformas de consentimiento cobran por páginas y por dominios. Cuéntalos antes que nada.

Si sumas todo para una empresa pequeña con un dominio .es, tres buzones de correo, un hosting modesto y un par de licencias, la parte fija queda más o menos entre 30 y 80 € al mes. Es una cifra fácil de comprobar. Las horas lo son menos, y en dos de los tres perfiles de más abajo son la mayor parte de la factura.

¿Por qué las actualizaciones son lo más caro?

Una web es software, y el software sigue cambiando después del lanzamiento. Los datos de WordPress muestran a qué ritmo.

El informe de Patchstack sobre la seguridad de WordPress contó 11.334 vulnerabilidades nuevas en el ecosistema WordPress en 2025, un 42% más que en 2024. El 91% estaba en plugins y el 9% en temas; el núcleo de WordPress tuvo seis, todas de prioridad baja. En los fallos más explotados, la mediana ponderada entre la publicación y el primer ataque fue de cinco horas.

Para el presupuesto, eso tiene dos consecuencias. El coste de las actualizaciones va con el número de plugins: una web de diez páginas con 30 plugins pide más cuidado que una de cien páginas con cinco. Y un plan que actualiza una vez por trimestre está pensado para un mundo más lento. Una web con acceso de usuarios, pagos o formularios necesita un ritmo semanal y una revisión después de cada actualización, porque una actualización también puede romper el diseño o el proceso de compra.

El lenguaje del servidor también se mueve. En la página oficial de versiones con soporte de PHP, PHP 8.1 perdió el soporte de seguridad el 31 de diciembre de 2025 y PHP 8.2 lo pierde el 31 de diciembre de 2026. Una web en WordPress que siga en 8.2 tiene que actualizarse antes de que acabe el año, y un tema o plugin antiguo que falle en PHP 8.3 convierte esa actualización en un pequeño proyecto. También es mantenimiento, y suele llegar como un presupuesto que nadie esperaba.

¿Qué costes legales entran en el presupuesto de mantenimiento?

Las obligaciones legales son un coste que se repite, porque cambian las normas y cambian las herramientas instaladas en la web. No somos abogados: si una norma se aplica a tu empresa es una pregunta para un asesor legal. Lo que sí conviene saber es de dónde vienen las obligaciones.

  • Cookies y privacidad. En España la referencia es la guía de la AEPD sobre el uso de las cookies. Cada herramienta de analítica o de marketing que se añade a la web cambia lo que el banner de consentimiento tiene que declarar, así que el banner hay que revisarlo a medida que cambia la web.
  • Accesibilidad. La Ley 11/2023 traspone la European Accessibility Act al derecho español. Sus requisitos se aplican desde el 28 de junio de 2025 a servicios como las tiendas online. Las microempresas que prestan servicios están exentas, y la ley define como microempresa la que emplea a menos de 10 personas y cuyo volumen de negocios o balance anual no supera los 2 millones de euros.

Una revisión de accesibilidad después de cada cambio importante lleva unas horas. Un fallo que se corrige un año después lleva más, porque mientras tanto el mismo error se ha copiado en todas las páginas nuevas. Lo contamos en seis razones por las que un producto conforme sobre el papel suspende la auditoría.

¿Cuánto cuesta el mantenimiento en tres tipos de web?

Las cifras de esta sección son una estimación nuestra de trabajo, no una media del mercado. Los costes fijos salen de los precios públicos de arriba. Las horas son las que planificaríamos para cada perfil. Para pasar de horas a euros usamos como ejemplo una tarifa de 50 € la hora: cámbiala por la que te dé tu proveedor y los totales se mueven con ella.

Una web corporativa de pocas páginas

De cinco a quince páginas, un formulario de contacto, contenidos que cambian pocas veces al año, en un stack estático o en un WordPress ligero con pocos plugins. Con una o dos horas al mes hay de sobra para actualizaciones, la revisión de la copia de seguridad y un aviso de caída. Son de 50 a 100 € de trabajo más 30-50 € de costes fijos: más o menos de 80 a 150 € al mes, de 1.000 a 1.800 € al año.

Una web con blog, CMS y 20-30 plugins

La típica web en WordPress de una pyme: un maquetador visual, un plugin de SEO, formularios, la herramienta de cookies, algunas licencias premium. Actualizaciones cada semana con una revisión después de cada una, una prueba mensual de restauración de la copia, la actualización de PHP cuando toca y pequeños cambios de contenido. De cuatro a ocho horas al mes: de 200 a 400 € de trabajo más 40-80 € de costes fijos, más o menos de 240 a 480 € al mes, de 2.900 a 5.800 € al año.

Una tienda online, o una web con acceso de usuarios y pagos

Aquí una actualización que falla cuesta ventas. Cada actualización pasa antes por una copia de staging, la monitorización vigila el proceso de compra además de la portada y la ley de accesibilidad se aplica, salvo que la empresa sea una microempresa. De diez a veinte horas al mes: de 500 a 1.000 € de trabajo más 60-150 € de costes fijos, sin contar las comisiones de pago. Más o menos de 560 a 1.150 € al mes, de 6.700 a 13.800 € al año.

Dentro de cada perfil, la diferencia la explica sobre todo una variable: cuánto código y cuántas piezas de terceros lleva la web. Dos webs que el visitante ve iguales pueden estar en los dos extremos de la misma horquilla.

¿Qué hace que una web sea más barata de mantener?

La factura del mantenimiento se decide en gran parte cuando se construye la web. Cuatro decisiones la mantienen baja durante años.

  • Menos dependencias. Cada plugin, tema y librería es una línea más en la lista de actualizaciones. Una función escrita una vez en el código de la web, o eliminada, es una cosa menos que parchear cada semana.
  • Páginas servidas como archivos cuando se puede. Una página generada de antemano y servida desde una CDN no tiene una base de datos al alcance de un atacante ni nada que actualizar entre despliegues. Las webs hechas así piden menos horas de seguridad.
  • Una copia de staging y pruebas automáticas. Una actualización probada en una copia cuesta minutos. Una que prueban tus clientes puede costarte un fin de semana.
  • Cuentas a tu nombre. El dominio, el hosting y la analítica, registrados a nombre de la empresa, con el proveedor como usuario. En el lanzamiento no cuesta nada y te ahorra un conflicto si algún día cambias de proveedor.

La velocidad también es mantenimiento. Los plugins y scripts que se van sumando con los años ralentizan la web, y Google mide el resultado con las Core Web Vitals: las comprobaciones están en nuestra guía para mantener las Core Web Vitals en verde. El momento más arriesgado en la vida de una web es el relanzamiento, y por eso escribimos qué revisar cuando una web desaparece de Google después del rediseño.

¿Qué tiene que decir un plan de mantenimiento antes de firmarlo?

Una cuota mensual es fácil de comparar y difícil de evaluar. Pide estas seis respuestas por escrito.

  1. ¿Cada cuánto se aplican las actualizaciones, y se prueba cada una antes de publicarla?
  2. ¿Dónde se guardan las copias de seguridad, cuánto tiempo se conservan y cuándo se probó la última restauración?
  3. ¿En cuánto tiempo actúa el proveedor ante una vulnerabilidad publicada que afecta a la web?
  4. ¿Cuántas horas incluye cada mes, y qué pasa con las que no usas?
  5. ¿A nombre de quién están las cuentas del dominio, del hosting y de la analítica?
  6. ¿Qué queda fuera: páginas nuevas, actualizaciones de PHP, cambios de diseño, textos legales?

La última respuesta es la que más pesa. Un plan barato que deja fuera la actualización de PHP, las correcciones de accesibilidad y cualquier cambio de contenido es una suscripción de monitorización. Para una web que casi no cambia puede ser la opción correcta, siempre que cueste lo que cuesta una monitorización.

Hay una última comparación que merece la pena hacer una vez al año. Suma 24 meses de mantenimiento, licencias y presupuestos por los fallos que vuelven una y otra vez, y ponlo al lado de lo que costaría rehacer la web con menos piezas. Si rehacerla sale más barato, merece un presupuesto de verdad. Nuestra guía de precios de una web nueva cubre el otro lado de esa comparación.

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